Al mencionar la presencia francesa en Nueva York, pensamos en la Estatua de la Libertad. Pero al norte de Manhattan, alejado de los circuitos turísticos, el Museo The Cloisters, del departamento medieval del MET, alberga otros fragmentos de Francia, y no cualesquiera. Este museo con aires de abadía pirenaica, se estructura alrededor de cuatro claustros que viajaron desde Occitania a principios del siglo XX. La película cuenta la historia de esta extraordinaria aventura.